Este sábado me encontraba en el Sambil de San Cristóbal con mi familia, fuimos a dar unas vueltas y mi tío aprovechó para realizar un retiro en el banco. Decidimos ir al supermercado de Lacor que se encuentra a un lado del estacionamiento interno.
Ya adentro, luego de tener varios productos en el carrito y de haber comprado unos vinos en el bodegón, nos disponemos a pagar, no sin antes haber hecho la respectiva cola; en ese justo momento a mi hermano se le ocurre la brillante de idea de ver de cerca una lámpara Coleman (FOTO_1).
Por saladés o no sé si por sapo la caja que contenía la lamparita estaba dañada, el seguro (por cierto, el único que tenía) no estaba, por lo que la caja no cerraba, estaba colocada de manera que viéndola nadie se diera cuenta, pero con la más leve brisa ocurriría el desastre. Y efecto sucedió, la vaina esa se abrió y de paso César tenía en la otra mano una bolsa con tres botellas de vino, líquido sagrada que no se debe derramar, entonces el ruido estrepitoso nos alertó que algo se había quebrado y no sólo era el silencio. Inocentes y sin saber lo que pasaba descubrimos el incidente cuando vemos a César recogiendo unos pedazos de vidrios, al principio ni me inmuté, pero cuando veo que se le acercan muchos empleados me hago el tonto y me doy una vuelta por allá, hecho el pendejo agarré las botella de vino y se las di a mamá, les hice señas a ella y a Elí que no se meterieran y César y yo nos quedamos esperando a ver qué iba a pasar.
A los 5 min de estar esperando un empleado nos dice que se ha comunicado con gerencia y como era de esperar esperaban el pago de la totalidad del equipo, aún calmados le explicamos lo sucedido y él nos dice que se va a comunicar de nuevo con gerencia para ver que se podía "arreglar". Seguían insistiendo que se tenía que cancelar la totalidad del costo de la lámpara, que de paso la tenían baratísima, sólo a 276.800 Bs de aquellos. Le decimos con toda franqueza que no estamos de acuerdo con eso y que no tenemos cómo pagar esa cantidad, ahí fue cuando se pudo buena la cosa.
Después de unos intercambios de sonidos inentendibles por un radio transmisor o "WalkieTalkie" el empleado nos dice que si nos negamos a pagar tendrían que llamar a un efectivo, ya me estaba empezando a sulfurar, le dije que si esa era la manera como ellos pensaban proceder que no importaba, que estaba bien, que la compañía Lacor iba a ser demandada, el tipo como se cagó o eso me pareció, otra vez agarró el walkie talkiey empezó a comunicarse en código, al terminar nos dice que esperáramos otros 10 min para ver como se iba a proceder, la palabra que utilizó no me gustó de una.
Al rato llegan 2 policías, ahí se me aceleraron las pulsaciones y casi estallo. Con ellos venía un gordito (el gerente), éste nos dice que si nosotros éramos quienes habíamos ocasionado el incidente, pero no lo dijo exactamente así. Le dije que si lo ponía de esa forma sí, pero que así no había sucedido, de una les dije a los policías que me dejaran explicar, no tuvieron alegatos, entonces comencé y César continuó. Lo cierto es que el Sr. Gerente se empeñaba en que teníamos que pagar todo; hasta uno de los policías se puso de nuestro lado y le dijo que tendríamos que llegar a un acuerdo porque no íbamos a llegar a mayores por una cuestión de esas. Al tipo no le gustó la vaina, dijo que nos fuésemos y que quedamos vetados de Lacor. Ya arrecho lo interrumpo y le digo con un tono elevado de voz que no era justo que por culpa de ellos fuésemos a quedar vetados, porque ¿qué coños hace un producto defectuoso en estantería?, el tipo pretendía convencernos de que eso no estaba defectuoso, que por ese pequeño detalle del producto no había sucedido el accidente, eso es fácil de saberse le dije, busque las grabaciones de seguridad. El tipo ya algo nervioso e impaciente accedió a que le canceláramos un porcentaje del precio de la lámpara, que equivaliera al precio del repuesto del vidrio-plástico que protege la llama del viento. No joda, ni pa eso teníamos la plata, acordamos 60 mil Bs., Elí y mamá quienes estaban de espectadores desde fuera del recinto y por medio del cristal no creían que estuviese la policía de por medio. Mando a César a sacar plata del cajero sabiendo que éste no le va dar nada, ese toche ni pendejo que fuera se las arregló pa salir y pedirle el cash a tío, blasfemias por aquí y por allá Elí le dio un billete de los nuevos 50 Bs.
Cuando me di cuenta yo estaba hablando de lo más tranquilo con uno de los policías como con cualquier pana, hablamos de las protestas que hubo hace como 5 ó 6 meses y una que otra paja, de repente el obeso gerente se esfumó, los policías se fuero dizque a comer y César y yo esperando a que el calvito del walkie talkie terminara el acta para que la firmaramos, que por cierto no lo hicimos hasta que escribiera unas notas que nos parecía pertinentes.
Al punto que quiero llegar después de tanta cháchara es que como ellos son una empresa relativamente grande y tiene un supuesto poder se quieren valer de ello para joderse en la gente. ¿Qué sabe uno y esa lámpara con caja defectuosa estaba puesta ahí a drede para que a alguien le pasara lo que a César?. La cuestión es que si uno se deja joder nadie lo va a ayudar, tenemos que defender y luchar por lo que nos parece justo, si no hubiese sido así estaría enquesado pagando 300 mil Bs a cuotas y con intereses o vetado de Lacor
lunes, 5 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
